Test de amor

Un rato tranquilo para mirar de cerca lo que sientes por alguien: cuánto hay de cercanía, de atracción y de ganas de elegir. Sin juzgarte.

≈4 min Preguntas: 20

Two robins facing each other on a weathered wooden fence post, with climbing roses and a stone cottage window behind them

¿Conoces esa sensación de darle vueltas a si lo que sientes por alguien es amor, ilusión o costumbre? Este test no evalúa qué tal se te da querer, sino cómo está hecho lo que sientes hoy. Elige en cada pregunta la respuesta más cercana a este momento, aunque ninguna encaje del todo. Son unos cuatro minutos y, al final, una lectura de lo que has contado, sin nota ni sentencia. A veces basta con mirar de cerca lo que hay.

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Pasas la tarde con esa persona y hoy no es tu mejor día.
Esta noche no ves a esa persona y solo hay mensajes o un rato de teléfono entre los dos.
Esa persona atraviesa una mala semana y se le nota en el gesto.
Piensas en tu vida dentro de un año, en lo corriente y no solo en las fechas marcadas.
Tienes una tarde libre: por un lado, una actividad organizada que te apetece; por otro, un rato sin plan con esa persona.
Estás con esa persona en un rato tranquilo, hablando de cosas sin importancia.
Estás en plena jornada, con tus tareas por delante, lejos de esa persona.
Llevas unos días con un roce sin resolver con esa persona.
Ya hay fecha para volver a ver a esa persona.
Pasan un par de días sin hablar con esa persona y tienes un rato libre para lo que quieras.
Estás cenando con esa persona y alrededor hay conversaciones, pantallas y otros planes que reclaman tu atención.
Estás organizando tu semana desde casa, lejos de esa persona.
Surge un desacuerdo serio con esa persona en plena conversación.
Piensas en lo que quieres hacer con tu vida más adelante.
Tienes un plan fijado con esa persona y aparece otra propuesta para la misma hora.
Estás junto a esa persona y sientes su atractivo con claridad.
Llevas una semana sin ver a esa persona y tienes un rato tranquilo para ti.
Esa persona pasa por un mal momento y decides escribirle.
Esa persona te habla de una oportunidad suya que no tiene nada que ver contigo.
Sale a relucir algo de esa persona que no es lo más luminoso de su carácter.

Maryna Lyadneva psicóloga

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Cómo funciona este test

De dónde salen las preguntas, en qué se basa la escala y por qué el resultado no es un diagnóstico.

El test mide en qué medida lo que una persona siente hacia otra concreta se parece al amor romántico: cercanía, atracción y decisión de seguir eligiendo, con una comprobación de que no se trate solo de enamoramiento, deseo o apego.

Autora Maryna Lyadneva

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Metodología

Las respuestas del test describen cómo vives hoy un sentimiento hacia una persona concreta. Solo cuenta tu relato: no entra ningún dato de la otra persona ni de la relación.

Las veinte preguntas forman cuatro grupos de cinco escenas: cómo es la cercanía, cuánta atracción hay, cuánto eliges esa compañía y si lo que sientes se parece a amor o a otra cosa, como enamoramiento pasajero, deseo o apego. Las escenas cambian de situación (estar juntos, estar lejos, un roce, un plan por delante, un rato que podría ir a otra parte). Cinco preguntas van planteadas en sentido inverso para que responder deprisa no infle el resultado, y la suma da una de cinco lecturas.

La base es la idea de amor romántico como cercanía, atracción y decisión de continuar; una definición general puede consultarse en el diccionario de psicología de la APA.

Es un cuestionario de autoinforme, y su alcance depende de cómo te percibas hoy y de la franqueza con que respondas.

Este test no es un instrumento de diagnóstico ni sustituye a un especialista. Solo refleja lo que cuentas sobre ti: no indica si el sentimiento es mutuo ni qué ocurrirá después.

Preguntas

¿Cómo saber si lo que siento es amor de verdad?

Ninguna señal aislada basta. Lo que sí ayuda es ver si coinciden varias cosas: querer estar cerca, sentir atracción y tener ganas de seguir eligiendo a esa persona incluso en los días torcidos. El test junta esas tres cosas en una sola lectura y muestra cuánto se parece lo que cuentas a ese conjunto.

¿Es amor o solo enamoramiento?

Enamorarse es un estado propio del comienzo de un vínculo, y sentirlo no convierte lo tuyo en algo falso. Lo que cambia la lectura es lo que hay a su lado: si junto a la emoción del principio aparecen la cercanía de cada día y las ganas de quedarse, el sentimiento tiene más raíces.

¿Es amor o apego?

Dos sentimientos pueden ser igual de fuertes y nacer de sitios distintos. En uno pesa el bienestar de esa persona; en el otro, la necesidad de calmarte o de no estar a solas. Por eso varias preguntas miran qué hay detrás del cuidado en los momentos difíciles y no cuánto se siente.

¿Es amor o deseo?

Cuando el deseo va solo, se queda pegado a lo físico y casi no pregunta cómo es esa persona por dentro. Cuando va acompañado, aparecen también la curiosidad, las ganas de acompañar y la decisión de seguir eligiendo. Esa compañía es lo que separa una atracción intensa de algo más amplio.

¿La pasión se acaba con el tiempo?

La chispa romántica es la parte que más sube y baja de las tres. Sentir menos vértigo puede querer decir que la mezcla se ha reordenado y que ahora la cercanía y la decisión de elegir hacen el trabajo, sin que el cariño se haya ido.

Fuentes
  1. Sternberg, R. J. (1986). A triangular theory of love. Psychological Review, 93(2), 119–135. doi:10.1037/0033-295X.93.2.119
  2. Hatfield, E., & Sprecher, S. (1986). Measuring passionate love in intimate relationships. Journal of Adolescence, 9(4), 383–410. doi:10.1016/S0140-1971(86)80043-4
  3. Rubin, Z. (1970). Measurement of romantic love. Journal of Personality and Social Psychology, 16(2), 265–273. doi:10.1037/h0029841