Test de neurodivergencia

Veinte preguntas sobre cómo llevas la conversación, la atención, los sentidos y las palabras, para mirar tu cabeza con calma y sin etiquetas.

≈4 min Preguntas: 20

A dark crow leans over a tray of colorful buttons on a cluttered wooden worktable, with spools, jars of buttons, a teacup, old books and a potted plant in warm light.

Si estás aquí, quizá llevas tiempo notando que tu cabeza va a su manera con las conversaciones, la atención, los ruidos o las palabras escritas. Este test no pone nota a nadie ni dice si algo en ti está bien o mal, solo enseña cómo se dan hoy esos rasgos. En cada pregunta elige la respuesta que más se parezca a tu día a día ahora mismo; son 20 y llevan unos 4 minutos, y al final leerás un texto sobre cómo se ve todo eso en tu caso. ¿Y si tu cabeza no funcionara peor, sino distinto?

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En la pausa del café charlas con alguien de otro departamento. ¿Cuánta energía te lleva que la conversación siga adelante?
En plena charla alguien lanza una ironía o una indirecta. ¿En qué momento te llega lo que quería decir?
Tienes aficiones, como un tipo de música, un oficio o una colección. ¿Hasta dónde te llevan?
Alguien del trabajo te cuenta cómo fue su fin de semana y la charla se alarga. ¿Cómo notas cuánta conversación de cortesía toca y cuándo despedirte?
Alguien te cuenta que una reunión le salió mal. ¿En qué te fijas primero, en cómo lo vive o en lo que pasó exactamente?
Empiezas algo con novedad, como montar una estantería, y la parte más divertida ya quedó atrás. ¿Cómo sigue tu atención con lo que falta?
Tienes la tarde libre y un trabajo que exige pensar de verdad, como escribir un informe. ¿Cómo lo arrancas?
Calculas cuánto vas a tardar en salir de casa o en terminar un encargo. ¿Cómo encaja lo que pasa después con tu cálculo?
Estás en una charla o en una cola que avanza muy despacio y no puedes irte. ¿Cómo lo llevas?
Se te cae un café sobre el escritorio justo antes de una llamada. ¿Cuánto tarda en pasarte el enfado?
En un local hay un zumbido de fluorescente, un perfume intenso o una etiqueta que roza la nuca. ¿Cómo lo vives?
Un día de nervios o de mucha concentración, ¿recurres a algún estímulo concreto, como un peso, un vaivén o una canción?
Estás con música a buen volumen. Si la pones tú, va bien; si la pone otra persona al mismo volumen, ¿cambia lo que soportas?
Una atracción de feria, una hamaca o un giro rápido en una silla giratoria. ¿Cómo te afecta esa sensación de balanceo o de perder el equilibrio?
Sales sin abrigo, te haces un rasguño o pasa la hora de comer. ¿Cuándo te enteras del frío, de la herida o del hambre?
Un número de teléfono, una fecha señalada, la tabla del siete. ¿Cuánto te cuesta fijarlos en la memoria comparado con otros datos?
Lees un artículo largo o un contrato de varias páginas. ¿Cómo te resulta leer en sí, con independencia de si luego lo entiendes?
En plena frase, una palabra que conoces se esconde justo cuando la necesitas. ¿Qué haces?
Alguien te da indicaciones para llegar a un sitio, con izquierdas, derechas y calles. ¿Cómo las sigues?
Escribes una palabra que conoces de sobra. ¿Cuánta seguridad tienes con su ortografía?

Maryna Lyadneva psicóloga

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Cómo funciona este test

De dónde salen las preguntas, en qué se basa la escala y por qué el resultado no es un diagnóstico.

El test mide, por autoinforme, en qué grado se dan en la vida diaria rasgos de cuatro áreas asociadas a la neurodivergencia: comunicación social, atención y organización, procesamiento sensorial, y lectura y escritura.

Autora Maryna Lyadneva

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Metodología

Cada persona responde sobre sí misma: veinte situaciones cotidianas, cinco por cada una de estas áreas, la comunicación con otras personas, la atención y la organización, la sensibilidad a los estímulos y la lectura y la escritura. Las cinco respuestas de cada pregunta van de menor a mayor presencia del rasgo, y los puntos se suman en una sola escala.

Cada área tiene su propia forma de investigarse, y aquí se leen en conjunto porque a menudo se nombran juntas al hablar de neurodivergencia. Una misma suma puede salir de un rasgo intenso en una sola área o de rasgos suaves en las cuatro, y el test no separa esos dos casos. El resultado es una foto de hoy, tomada con la mirada de quien responde, y las preguntas se han escrito para este test.

Para una definición sencilla del término puede leerse esta guía de Healthdirect sobre neurodiversidad y neurodivergencia.

Este test no es un instrumento de diagnóstico ni sustituye la valoración de un especialista. Un diagnóstico solo puede darlo un especialista tras una evaluación completa, y el test no identifica autismo, TDAH, dislexia ni ninguna otra condición: cada una la evalúa únicamente un especialista.

Preguntas

¿Puede un test gratuito decirme si soy neurodivergente, autista o tengo TDAH?

No. Este test recoge rasgos de la vida diaria según lo que cada persona cuenta de sí misma y no puede señalar ninguna condición. Ponerle nombre a una condición es tarea de un especialista, en cada caso.

¿Hace falta un diagnóstico formal si el test señala rasgos?

Para conocerse mejor no es imprescindible. Donde sí marca diferencia es en ciertos apoyos y adaptaciones, que suelen pedir un informe formal y que un test como este no puede dar.

¿Es «neurodivergente» un término médico?

Es una palabra del lenguaje corriente, pensada para describir. Convive con los diagnósticos médicos, pero no es uno de ellos.

¿Qué quiere decir neurodivergente?

La usan quienes quieren decir que su mente tiene un funcionamiento propio, con maneras particulares de atender, comunicarse o percibir. Describe un modo distinto de funcionar la mente, con el mismo valor que cualquier otro.

¿Qué tipos de neurodivergencia hay?

Bajo esa palabra caben varias cosas distintas, y una persona puede notar diferencias en cómo se comunica, cómo sostiene la atención, cómo percibe los estímulos o cómo lee y escribe. Cada combinación tiene su forma.

Fuentes
  1. Kapp, S. K., Gillespie-Lynch, K., Sherman, L. E., & Hutman, T. (2013). Deficit, difference, or both? Autism and neurodiversity. Developmental Psychology, 49(1), 59–71. doi:10.1037/a0028353.
  2. Doyle, N. (2020). Neurodiversity at work: a biopsychosocial model and the impact on working adults. British Medical Bulletin, 135(1), 108–125. doi:10.1093/bmb/ldaa021.
  3. Pehlivanidis, A., Papanikolaou, K., Korobili, K., Kalantzi, E., Mantas, V., Pappa, D., & Papageorgiou, C. (2020). Trait-based dimensions discriminating adults with attention deficit hyperactivity disorder (ADHD), autism spectrum disorder (ASD) and co-occurring ADHD/ASD. Brain Sciences, 11(1), 18. doi:10.3390/brainsci11010018.
  4. Baron-Cohen, S., Wheelwright, S., Skinner, R., Martin, J., & Clubley, E. (2001). The Autism-Spectrum Quotient (AQ): Evidence from Asperger Syndrome/High-Functioning Autism, Males and Females, Scientists and Mathematicians. Journal of Autism and Developmental Disorders, 31(1), 5–17. doi:10.1023/A:1005653411471.